
El primer cumpleaños llega antes de lo que esperáis. Una sesión de Smash Cake es nuestra forma favorita de celebrarlo: una tarta pensada para el bebé, un decorado a su medida y libertad total para que la descubra a su manera. Os contamos en qué consiste y cómo la vivimos en el estudio.
¿Qué es una sesión de fotos Smash Cake?
Es una sesión de fotos pensada para el primer cumpleaños. Ponemos delante del bebé una tarta pequeña, preparada para él, y le dejamos jugar: tocarla, probarla, aplastarla o quedarse mirándola con curiosidad. Lo que pasa después no se puede ensayar. La cara de sorpresa con el primer bocado, las manos llenas de nata, las carcajadas: eso es lo que fotografiamos.


Por qué gusta tanto a las familias
- Emociones de verdad. No hay poses. El bebé explora y nosotros estamos atentos a cada gesto.
- Un momento que pasa una sola vez. En el primer año es cuando más cambia. Las fotos lo guardan tal y como es ahora, con su forma de reír y de mirar.
- Un recuerdo que crece con él. Dentro de unos años será él quien quiera ver cómo acabó con la tarta.
- Diversión para toda la familia. Empezamos con retratos de los padres y de los hermanos mayores con el bebé, antes de sacar la tarta.
- Fotos para compartir. Sirven para las invitaciones del cumpleaños, para un recordatorio o para el álbum familiar.


Cómo es la sesión de Smash Cake en nuestro estudio
Antes de la sesión hablamos con vosotros para elegir los colores y el estilo del decorado, y para saber si el bebé tiene alguna alergia o intolerancia. La sesión dura entre 60 y 90 minutos, lo justo para que no se canse, y tiene tres momentos: retratos en familia, la tarta y, para terminar, un baño de burbujas en una bañerita con agua templada, que es donde suelen salir las fotos más risueñas.
El estudio está en el Paseo de la Castellana 138, en la zona del Bernabéu. Está climatizado, así que el bebé puede estar en pañal o con ropa ligera sin pasar frío.

La tarta, el decorado y la seguridad del bebé
La tarta es artesanal y se prepara con ingredientes adecuados para su edad. El decorado es sencillo y atemporal, con globos, guirnaldas y atrezo de madera, para que el protagonista sea siempre el bebé. Cuidamos la luz y cada detalle del set, y vamos a su ritmo: si necesita una pausa, paramos.


Cuándo hacer la sesión
Lo ideal es hacerla entre los 10 y los 11 meses, más o menos un mes antes del cumpleaños. Así tendréis las fotos a tiempo para las invitaciones o para decorar la fiesta. Si preferís hacerla el mismo día o unas semanas después, también se puede. Recibiréis la galería editada en aproximadamente una semana.
Más información y precios: Sesión de Smash Cake en Madrid.